Del plano arquitectónico al símbolo que define su identidad.
El proceso de diseño comenzó con el estudio de la planta de la parcela, base geométrica que dio origen al isotipo. A partir de esta huella arquitectónica se desarrolló un sistema visual flexible, capaz de adaptarse a distintos soportes y escalas.
El lettering se diseñó con líneas redondeadas y proporciones geométricas, evocando una estética orgánica vinculada a la sostenibilidad del edificio. Durante el proceso se exploraron materiales, texturas y composiciones que reforzaran el concepto de crecimiento desde los cimientos, generando una identidad que respira coherencia entre forma y función.