Dar forma a un nuevo club conectando rugby, tradición y territorio.
Vilafranca del Penedès estrenaba equipo de rugby, y el reto no era simplemente diseñar un logo: había que construir una identidad capaz de unir la nobleza, la fuerza y la estrategia del rugby con los símbolos propios de la villa. La marca debía sentirse local sin parecer antigua, deportiva sin caer en clichés, y suficientemente versátil para funcionar en equipaciones, comunicación digital, merchandising y aplicaciones del club. Una identidad nueva, pero con raíces bien clavadas en el territorio.